Cantos populares españoles
Yo me subí a un arto pino
por ber si la dibisaba;
lo que dibisé fue ‘r porbo
der coche que la yebaba.
Desde que me fí ar servisio
y que mi tierra dejé
no pienso más qu’ en mi mare
y en la mujer que yo sé.
Por esas mares adentro
va la nave de mi amor
y mi corazón va en ella
sirviéndole de timón.
Hasta los suspiros míos
son más dichosos que yo;
ellos se van y yo quedo;
ellos se van y yo no.
Dosientas sincuenta leguas
yevo de navegasion;
dosientas sincuenta penas
yebo en er corason.
Acaba de dar, acaba,
reló de la catedral,
que quiero contar las horas
que ausente mi amor está.
El querer que te tengo
sombra parece;
mientras más apartado,
mucho más crece.
Más siento la ausencia tuya
que la muerte de mi padre;
¿Sabes por qué no hecho luto?
Porque la gente no hable.
Si yo hallara una hechicera
que me quisiera llevar
donde está el bien de mi vida,
yo le pagara el jornal.